Nace la W Series, la Fórmula 1 para mujeres: ¿Oportunidad o marginación?

El próximo mes de mayo arrancará la primera competición automovilística internacional exclusivamente para mujeres. Se llamará W Series y constará de seis campeonatos que se disputarán en circuitos europeos que anteriormente habían albergado Grandes Premios de Fórmula 1. Las carreras durarán aproximadamente media hora y las pilotos correrán a bordo de un coche igual al de la Fórmula 3, de 1,8 litros.

El certamen contará con 18 participantes que se seleccionarán a partir de un conjunto de pruebas físicas, en pista y con el simulador. Las mejor preparadas podrán acceder al campeonato de manera gratuita, la inscripción no tendrá ningún coste, pero se repartirán 1,3 millones de euros en premios. Una carrera ganada se recompensará con 435.000 euros.

Hace pocos días se ha hecho público el calendario provisional de la competición, cuya primera prueba se disputará en el circuito alemán de Hockenheim el 5 de mayo. El campeonato finalizará el 11 de agosto en el trazado inglés de Brands Hatch.

En la primera preselección de mujeres que aspiran a formar parte de la parrilla de salida, figuran 3 pilotos españolas. La más conocida es la alicantina Carmen Jordá, que compartirá el sueño de competir en la W Series con las valencianas Marta García y Carmen Boix.

Defensores y detractores

El expiloto de F1, David Coulthard, y el director técnico de Red Bull, Adrian Newey, han respaldado el nacimiento de este campeonato, que se presentó este otoño. Según ellos, este proyecto ha nacido para incentivar la participación de la mujer en el mundo del motor y conseguir que en un futuro haya alguna en un equipo oficial de F1.

La noticia del nacimiento de esta nueva competición de automovilismo abrió un intenso debate que puede tener muchas visiones. ¿La W Series servirá de trampolín para que las mujeres consigan llegar a la F1? O, por lo contrario, ¿quedarán más al margen de dicha competición?

Las pilotos correrán a bordo de un coche igual al de la Fórmula 3, de 1,8 litros.

“En el corazón del ADN de la W Series está la creencia de que las mujeres pueden competir en las carreras de coches en total igualdad con los hombres. Sin embargo, las fórmulas de promoción exclusivas para mujeres son imprescindibles para aumentar la proporción de participantes femeninas”, afirman desde la organización.

La directora de la W Series, Catherine Bond Muir, explica que la competición nace para “transformar la diversidad de este deporte y quizás incluso animar a más chicas a que se dediquen a profesiones que antes no habían considerado”.

Totalmente en contra se posiciona la piloto británica Pippa Mann, que expuso en Twitter su indignación: “¡Qué día tan triste para los deportes de motor! Los que tienen financiación para ayudar a las mujeres piloto optan por marginarlas en lugar de apoyarlas. Me decepciona mucho ver un paso histórico hacia atrás”.

Un deporte mixto

Que no haya mujeres en la máxima categoría de los monoplazas no significa que se trate de un deporte masculino. La Fórmula 1 es una competición mixta y en la historia de este deporte ya han destacado algunos nombres femeninos.

La primera mujer que pilotó un coche de F1 fue la italiana Maria Teresa de Filippis, que en el año 1958 disputó tres citas del Mundial con Maseratti y en uno –el Gran Premio de Bélgica- consiguió quedar décima (aunque en esa época no se sumaba ningún punto en esa posición). La napolitana fue muy admirada por ser la primera en romper con la creencia de que las mujeres en la F1 solo podían participar de adorno.

La sociedad machista en la que vivía no le frenó las ganas de seguir luchando en un ‘mundo de hombres’, fue la muerte de una compañera suya, Marie Behra, lo que le hizo dejar las carreras.

“Me decepciona mucho ver un paso histórico hacia atrás”. -Pippa Mann

Parecía que el caso de Filippis fue aislado y que nunca más una mujer subiría a un monoplaza de F1. Pero 15 años después otra italiana volvió a hacer historia. Lella Lombardi fue la primera piloto de F1 en puntuar. Disputó 18 carreras entre 1974 y 1976. Y su mejor resultado fue la sexta plaza en el Gran Premio de España de 1975. Desde entonces, ninguna otra mujer ha vuelto a la categoría reina. Quizás sea porque, a pesar de ser un deporte que no cierra las puertas a las mujeres por su género, sí lo hace por la falta de recursos.

Un deporte elitista

En el mundo del motor las oportunidades llegan a aquellos que más dinero tienen, si no que se lo digan a Lance Stroll que, a pesar de haber quedado 18º en el Mundial de Pilotos de Fórmula 1 este 2018, competirá el año que viene a bordo de un Force India, quitándole el asiento a Sebastian Ocon (12º) porqué su padre ha comprado la escudería.

Este hecho hace pensar que si un buen piloto masculino, como es el francés, se ha quedado sin asiento para el próximo curso por falta de recursos económicos, aún más difícil le será conseguir un asiento en un equipo de F1 a una mujer, ya que no se invierte dinero en ellas. Es por eso que muchos han opinado que la gran cantidad de dinero que se destinará a esta nueva competición femenina, debería emplearse a apoyar a las pilotos que ya están metidas en el mundo del motor.

La italiana Maria Teresa de Filippis fue la primera mujer en competir en la F1, en 1958.

Pero otra de las razones por la cual se cree que las mujeres no pueden llegar al máximo nivel de la Fórmula 1 es por las capacidades físicas. Muchos creen que el género femenino no puede competir al mismo nivel que el masculino.

Carmen Jordá, piloto española, afirma que por ser mujer tiene una desventaja física: “Por mi experiencia puedo decir que para una mujer hay una barrera física en la Fórmula 1 o en la Fórmula 2. Es un gran problema, y por eso no hay mujeres en esos campeonatos. Eso no pasa en F3, karting o GT. Y tampoco en la Fórmula E, allí creo que las mujeres somos capaces de conseguir resultados buenos”, aseguró a ESPN.

Una visión totalmente distinta tiene Adrian Newey, que no duda de que “con el entrenamiento adecuado, las mujeres son físicamente lo suficientemente fuertes” y afirma que “la razón por la que tan pocas mujeres han competido con éxito en los niveles más altos contra los hombres puede ser la falta de oportunidades en lugar de la falta de capacidad”.

El debate está servido. El tiempo dirá si la W Series sirve para igualar mujeres y hombres en el mundo de la Fórmula 1.